Segunda parte

El cristianismo satánico; el poder de los demonios religiosos.

 

Capítulo 1

Los estigmatizados y los incorruptibles

       Históricamente, los fenómenos de estigmatización y de incorruptibilidad de los cuerpos santos de la iglesia católica son hechos establecidos y bien documentados. Numerosas y serias investigaciones han sido emprendidas por famosos doctores y por periodistas de los medias desde la aparición del fenómeno hacen aproximadamente ocho siglos. Entonces no hay ningún secreto en este tema. La iglesia católica adopta una actitud de sospecha sobre el fenómeno de estigmatización. En cambio, considera la incorruptibilidad del cuerpo como un favor de Dios y este fenómeno entra en cuenta para la canonización de los santos. El objetivo de este capítulo sería  poder demostrar a través de la Biblia y de la historia que la estigmatización así como la incorruptibilidad, aunque aparentemente santas son sin embargo fenómenos puramente diabólicos.

         

I. Manifestaciones del fenómeno

       Después de la crucifixión del Señor Jesús, su cuerpo fue descendido de la cruz. Al observar los restos mortales del Salvador, se constató que sus manos y sus pies eran taladrados, su costado era atravesado, su hombro era desgarrado, su cabeza llevaba contusiones, su cuerpo entero era desgarrado… Esas diferentes heridas recibidas durante su crucifixión se llaman los estigmas del Señor Jesús. La película de Mel Gibson « la pasión de Cristo » es un ejemplo elocuente. Curiosamente, desde el año 1224 hasta hoy, más de tres cientos fieles de la iglesia católica, durante su vida, vieron aparecer en sus cuerpos los estigmas del Señor Jesús como si ellos también hubieran sido crucificados. Estas personas se llaman « los estigmatizados » en función de la analogía de sus heridas en relación con las de Jesús crucificado. En nuestros días, el fenómeno se extiende por el mundo entero. « Living miracles » da la estimación siguiente para contar desde 1224 hasta 1894 : para Francia, 70 estigmatizados ; 47 para España ; 33 para Alemania, 15 para Bélgica, 13 para Portugal, cinco para Suiza, cinco para Holanda, tres para Hungría, uno para el Perú, uno para Egipto,… Otros casos están señalados en Gran-Bretaña, en Australia, en los Estados-Unidos, en Canadá, en Brasil, en Irlanda, en Corea, en Siria…  

 

       Con excepción de escasos casos aislados, el fenómeno es puramente católico y las mujeres están cada vez más concernidas con un récord de unos  90 % de los casos (un hombre para siete mujeres según algunas fuentes). Las personas que viven esas experiencias atraviesan grandes sufrimientos físicos porque sus heridas son reales y sangran a profusión. Sangre se derrama igualmente de los ojos de algunos de ellos y el fenómeno se conoce bajo el nombre de « lágrimas de sangre ». La estigmatización está a menudo acompañada de dones espirituales tales como: la capacidad de comunicar con los animales, la capacidad a encontrarse en varios lugares en el mismo momento conocido con el nombre de ubicuidad, la levitación, la profecía, el ayuno pueden ir hasta más de 12 años sin alimentación, el don de curación, la capacidad de leer en los pensamientos de otras personas etc. Además de estos fenómenos espirituales sobrenaturales, los estigmatizados relatan que son víctimas de ataques demoníacos que se resumen a palizas prolongadas o a torturas acompañadas de enfermedades tales como: convulsiones, ceguedad, ensordecimiento, mutismo, parálisis, sensación de tristeza, de depresión, de debilidad,… de modo que algunos son considerados como verdaderos museos patológicos. 

 

       La estigmatización con sus horribles sufrimientos está calificada de « sufrimientos co-redentores » por la iglesia católica porque se piensa que las víctimas participan o asocian así sus sufrimientos a los de Cristo para la redención de la humanidad. Algunas mujeres estigmatizadas cuentan escenas de bodas en las que hubieran estado casadas con el Señor Jesucristo en presencia de la Virgen María y de otros santos. Llevan su anillo de boda en oro o en diamante que sólo la casada puede ver. La estigmatización y los fenómenos que la acompañan varían mucho de una persona a otra. Los casos más famosos que llamaron mi atención son: Santo Francisco de Asís (1182 -1226), Santa Rita de Cassia (1386 -1456), Teresa Neumann (1898 -1962), Ana Catalina Emmerich (1774 -1824), Eustochia Calafato (1433-1468), Padre Pio (1887-1968), Myrna Nazzour (actual estigmatizada de Damasco en Siria). Oficialmente, la iglesia católica nunca reconoció los estigmas. Pero tampoco los condena porque 62 personas estigmatizadas ya son beatificadas o canonizadas (1). Algunos de ellos son así santos de la iglesia católica y reciben veneraciones. Veo en esto cierta desconfianza de la iglesia pero también cierta complicidad tácita e inteligente.

 

       El fenómeno de estigmatización tiene efectos post-mortales ya que ciertos estigmatizados conservan siempre su cuerpo intacto, centenares de años después de su muerte. Sus cuerpos se niegan a descomponerse y sus órganos permanecen frescos y sangran como si estuvieran siempre vivos. Se les llama entonces: « los incorruptibles » o « los Santos preservados. »  Incluso estando muertos, siguen operando milagros más poderosos de los que hicieron mientras estaban vivos. Sin embargo, cabe notar que la estigmatización no es la condición sine qua non para la incorruptibilidad del cuerpo porque piadosas personas de la iglesia católica después de su muerte se revelaron ser incorruptibles mientras que, en su vida, no llevaron estigmas.

 

II.        Algunos ejemplos y críticas del fenómeno

 

       A lo largo de los siglos pasados, ciertas personas en pena de gloria provocaron a sabiendas sus estigmas para ofrecerse en espectáculo sin que el cielo interviniera de manera alguna. No me intereso en esos falsos estigmatizados que la iglesia desenmascaró a menudo. Hay también una decena de casos de algunos cuerpos incorruptibles que fueron durante mucho tiempo considerados como santos que habían estado preservados por la virtud de Dios que fueron demostrados por la investigación científica ser más bien cuerpos momificados a la manera egipcia. Lo cual no tiene nada de sobrenatural. Sin embargo, estos santos recibieron y siguen recibiendo grandes veneraciones por todas partes en el mundo y se consideran como habiendo sido conservados intactos por la virtud de Dios todo poderoso. Es el caso de Santa Rita de Cacia, de Santa Margarita de Cartonna etc. (2). Tampoco me intereso por estos casos. Mi estudio crítico se centra en los incorruptibles que desafían la razón, la ciencia, la naturaleza y las leyes de Dios. 

 

1.   Sta. Zita de luca

       Es la más admirada de la iglesia católica. Después de haber pasado 48 años al servicio de los pobres, murió en 1278 y este día todas las campanas de las iglesias de la localidad tocaron al mismo tiempo sin ninguna intervención humana y los fieles acudieron a la iglesia. Numerosos milagros le fueron atribuidos. Su vida fue legendaria y  300 años después de su muerte cuando se exhumó su cuerpo para una ceremonia de beatificación la encontraron intacta. Hoy, más de 700 años después de la muerte de esta piadosa señora, su cuerpo sigue maravillando a la ciencia de tal modo que los científicos han sido obligados por la fuerza de las cosas a declarar que es una momia natural. Se la considera en nuestros día como una heroína nacional, una momia nacional de Italia.

2.   Sta. Catalina de Bolonia

       Esta piadosa señora murió en 1463. Durante su vida, recibió varias veces apariciones de la Virgen María y del niño Jesús. Cuando murió, un olor a perfume se desprendía de su cuerpo. Ese olor está bautizado « olor a santidad » por la iglesia católica como si Dios mismo por ese olor aprobara la santificación de la persona concernida. Además del olor a santidad, otro milagro apareció: muerta en la edad de 50 años su rostro se rejuveneció tomando el aspecto de el de una joven quinceañera.  Estuvo canonizada en 1712 por la iglesia católica y cuando su cuerpo fue exhumado, estaba intacta como si acabara justo de morirse. En nuestros días, es decir más de 500 años después de su muerte su cuerpo sigue intacto e incluso flexible como durante su vida. Los milagros que se le atribuyeron resultarían innumerables. El fenómeno más extraordinario es que esta difunta de 500 años de edad está colocada en posición sentada sobre un trono de oro y miles de fieles católicos así como peregrinos se arrodillan y se prosternan ante ella para rezar y solicitar gracias. De su trono de oro en el que está sentada como una reina, se dice que cambia constantemente de posición sin ninguna intervención humana como si estuviera viva. Mejor que esto, está levitando.  

       En cuanto a mí, pienso que este fenómeno no es cristiano porque la Biblia  no da el testimonio de ningún hecho de esta índole desde la elección de Abraham hasta la muerte del Señor Jesús en la cruz. Si el fenómeno de incorruptibilidad y de olor a santidad llevaba la firma del Dios de Abraham, entonces, los cuerpos de todos los patriarcas, de todos los profetas, de todos los apóstoles deberían permanecer en nuestros días como testimonio. Abraham, el amigo de Dios; el rey David, el hombre según el corazón de Dios; el apóstol Juan, él que el Señor Jesús quería más etc., deberían desprender un olor a santidad en su muerte y en nuestros días se deberían exponer sus cuerpos en espectáculo para así demostrar el poder de Dios. Pero, constatamos que nada semejante existió jamás entre los hebreos desde la creación del hombre. 

 

       La historia cuenta que la basílica Santo Pedro de Roma, el bastión del papado y del catolicismo romano fue edificado sobre la tumba del apóstol Pedro,  aquél de quien dijo el Señor: « eres Pedro y sobre esta piedra, edificaré mi iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ésta ». Cuando visitaba las catacumbas Sta. Calixta de Roma, nuestro guía nos contó en efecto que durante las excavaciones, encontraron un pergamino en el cual está escrito: « Pedro está aquí. » Esto para decir que el emplazamiento en el que encontraron el pergamino era realmente la tumba del apóstol Pedro. Y es precisamente ahí, donde se edificó la basílica Sto. Pedro. ¿Cómo es posible que el cuerpo de este gran apóstol quien caminó con el Cristo Jesús sobre las aguas se descompusiera y se volviera polvo y por qué razones los cuerpos de los Santos de la iglesia católica se niegan a pudrirse? ¿Acaso tienen más merito que los apóstoles del Señor Jesucristo? ¿Creyeron más que San Juan o Juan el Bautista cuyos cuerpos se volvieron polvo? ¿Esperaron más que nuestro padre Abraham quien quiso a Dios hasta aceptar sacrificar a su hijo único para el Eterno y cuyo cuerpo se descompuso?

 

       En mi opinión, el fenómeno católico sobre los cuerpos incorruptibles es de origen satánico. Si esto vendría de Dios hubiera realizado estos mismos prodigios para su amigo Abraham, para Job, para el rey David o para sus santos profetas y apóstoles. En efecto, la Biblia declara que Jesucristo no cambia. Es el mismo ayer, y hoy y por los siglos. (Hebreos 13:8) Dios el padre tampoco cambia y no produce sombra de variación (Santiago1:17). Sus hechos se reiteran idénticamente y sin variación. Pero los seres humanos cambian constantemente porque son mortales y sobre todo porque no dejan de evolucionar, de progresar en su civilización. Dios, él, permanece el mismo y no hace nada nuevo sin habernos avisados mucho tiempo antes (Amós 3 :7). Por consiguiente,  hay que reexaminar la identidad de las divinidades que se expresan por nuestros estigmatizados. 

       ¿Cómo se puede exponer un cadáver raro viejo de 500 años como el de  Catalina de Bolonia, delante del cual cristianos se prosternan y dicen oraciones y querer que esto sea cristianismo? Por mi parte, se trata de un nuevo tipo de cristianismo: un cristianismo satánico.

 

3.   Eustochia Calafato

       Nacida en 1439, esta Santa está conocida bajo el nombre de « la estigmatizada de Sicilia » porque tuvo estigmas hasta su muerte en 1468. Como la mayoría de los Santos de la iglesia católica su cuerpo fue encontrado incorruptible mucho tiempo después de su muerte.  La historia cuenta que operó un gran milagro un siglo y medio después de su muerte: en efecto, un terremoto de gran amplitud sacudió la ciudad de Montevergine en 1615 y la populación acudió a la tumba de Eustochia Calafato para rezar y requerir su protección. Entonces, las religiosas exhumaron al cuerpo de la Santa que permaneció intacto después de 147 años de inhumación. Apenas salida de su tumba, la Santa abrió la boca y echó a cantar y de repente el terremoto cesó. En nuestros días, su cuerpo atrae a muchos peregrinos. (3).   

       Veis, restos mortales de más de cien años de edad que salen de su tumba para mandar al astro terrestre que le obedezca dócilmente. Ni siquiera el hijo de Dios manifestó una autoridad tan grande y poderosa durante su paso en la tierra.  Quizás el terremoto cesó sobre la intercesión de la santa. Quizás también que éste cesó naturalmente. Lo que me sorprende, es más bien la actitud de los católicos de esta ciudad en el momento del desamparo. En vez de invocar al Dios viviente, prefieren exhumar a un cadáver e implorar su intercesión. ¿Se trata de un descuido por parte del clero católico? ¿O se trata de una forma de desviación provocada por un abuso de la fe cristiana? Su actitud no es cristiana porque tal hecho no fue observado en el periodo de los patriarcas, y menos aún en el periodo apostólico.

       Después del incendio de la ciudad de Roma el 18 de julio 64, el emperador Nerón acusó a los cristianos de haber encendido el fuego mientras él era el supuesto pirómano. Fue en esta época cuando se desarrolló la primera gran persecución cristiana durante la cual miles y miles de creyentes perecieron bajo las espadas de los soldados romanos. Asimismo, en 303, cuando el emperador Diocleciano juró la pérdida de los cristianos para la supervivencia del culto de su dios Apolo, miles de martirios cristianos cayeron bajo las espadas de los soldados romanos. Otros estuvieron entregados a las fieras o sencillamente quemados vivos. ¿Exhumaron a los cuerpos de los Santos de su época y se prosternaron ante ellos para conjurar su protección?

       A lo largo de los siglos, cuando los judíos enfrentaban la exterminación inminente de su raza, ¿exhumaron al cuerpo de Abraham o de Moisés para implorar su intercesión o su protección? Una persona muerta desde centenares de años, ¿puede volver a levantarse y cumplir milagros como lo hacen los Santos de la iglesia católica?

A lo mejor de nuestros conocimientos, la Biblia no nos da ningún ejemplo de esta índole. El fenómeno no es judaico ni bíblico, menos aún cristiano. Por consiguiente, en conformidad con las instrucciones de mis invitados invisibles, llegó a la conclusión de que estos fenómenos de los cuerpos incorruptibles de la iglesia católica son una forma de brujería. El mismo tipo de brujería celebrada en las películas de vampiros. Si el Dios de los cristianos operaba tales milagros sobre niños muertos, hubiera hecho estos mismos milagros para los judíos y para los cristianos de las iglesias evangélicas que demuestran una gran madurez de su fe en Dios por la observación de los preceptos bíblicos. 

       Si y sólo si, uno de los profetas o patriarcas o incluso uno de los apóstoles del Señor Jesús hubiera sido encontrado intacto después de su muerte, entonces me callaría y el debate sobre los incorruptibles estaría cerrado. Pero a pesar de las excavaciones arqueológicas, nada semejante fue demostrado. Quizás también el Dios de la iglesia católica es distinto al Dios de los patriarcas  Abraham, Isaac y Jacob. También debe de ser diferente al Dios manifestado en la persona de Jesucristo aun cuando llevan el mismo nombre. Puesto que los milagros observados en la iglesia católica no se vuelven a reproducir ni en las sinagogas ni en las iglesias reformadas evangélicas, existen fuertes posibilidades de que la iglesia católica adora a un Dios distinto al del cristianismo.

  

Nota

       Los cementerios de Palestina y de Israel abundan en osamenta humana. Es en estos lugares históricos donde descansan los cuerpos de los valerosos servidores de Dios desde Noé hasta los apóstoles del Cristo. Pero nunca jamás, un cuerpo incorruptible de estos santos servidores del Dios Jehová fue descubierto. Entonces, ¿por qué la incorruptibilidad se manifiesta únicamente en los Santos de la iglesia católica? 

 

       En octubre de 2002,  un sarcófago utilizado entre « los años veinte antes de Jesucristo y setenta después de Jesucristo » fue descubierto en Jerusalén y llevaba la inscripción siguiente : « Santiago, hijo de José, hermano de Jesús ».  El apóstol Santiago es este Santo hombre conocido bajo el nombre de  « hermano del Señor Jesús ». (4). Fue el jefe de la primera iglesia de Jerusalén y además, es el autor de una epístola de la Biblia. Y según toda evidencia, este descubrimiento paleográfico nos hace remontar hasta el apóstol Santiago y vuelve a lanzar el debate sobre los incorruptibles. ¿Qué es lo que se ha encontrado en su ataúd? ¿Un cuerpo incorruptible? Hubiera deseado que fuera así pero desgraciadamente el sarcófago es una prueba que osamenta humana se encontraba en ello. Este hombre, llamado « el justo » es un Santo por excelencia por haber caminado con el Cristo y por haber redactado una parte de nuestra Santa Biblia. Cómo es que su cuerpo se descompuso después de su muerte  y ¿cómo explicáis el hecho de que los Santos de la iglesia católica resistan a la putrefacción? Existen dos fuerzas espirituales antagonistas en este mundo. Y puesto que la incorruptibilidad no parece provenir de Dios, entonces no puede ser sino la obra del Diablo. Satán hubiera pues tomado a la iglesia católico en rehén desde su nacimiento y consiguió desviar a los cristianos del derecho camino con la introducción de un nuevo culto de los muertos. Un culto satánico. 

 

4.   Sta Catalina Labouré y Bernadette Soubirous

       Catalina Labouré murió en 1876 después de haber recibido varias series de visitas de la Virgen María y es al origen de la creación de la medalla milagrosa. Cuando se exhumó su cuerpo cincuenta y siete años después de su muerte para una ceremonia de beatificación, su cuerpo fue encontrado intacto.   Bernadette Soubirous en cuanto a ella recibió dieciocho veces la visita de la Virgen María y treinta y siete años después de su muerte, cuando la exhumaron se la descubrió intacta. Aunque muerta desde centenares de años dan la apariencia de ser vivas  e incluso los ojos azules de Santa Catalina conservaron su brillo azulado. Este fenómeno es sobrenatural y sorprende a todos los hombres de ciencia. Entonces se puede decir que a  los incorruptibles del  siglo 14 y del siglo 18 se les preservaron mal. En cambio, los cuerpos de   Bernadette Soubirous y Catherine Labouré son maravillas de conservación. A medida que vamos avanzando en nuestra civilización y en los descubrimientos científicos, veréis milagros cada vez más complejos. Si Satán quiere ganarse a  muchas almas, entonces tendrá que ajustar sus métodos para conformarse con las realidades de nuestro tiempo. El diablo no es un niño. Es el dios de este mundo y tiene una amplia experiencia sobre el hombre desde su creación. Y como lo demuestro en el capítulo de la segunda creación, es sin duda el creador de una multitud de seres humanos quienes andan por esta tierra en medio de los niños creados por Dios. Entonces puede burlarse de nosotros a su antojo.  Sólo la fidelidad a la palabra de Dios, una observación ciega de los preceptos de Dios, podrán abrigarnos de sus astucias.

 

    

 

5.   El misterio de la incorruptibilidad

        Ante todo, este título me parece muy exagerado. La incorruptibilidad es lo que se producirá después de la resurrección cuando estaremos vistiendo el cuerpo glorioso. Este cuerpo es el del que el Señor Jesús se vistió tras su resurrección. Este cuerpo es inmortal e incorruptible porque el pecado no tiene ningún poder sobre él. En una palabra, sólo el cuerpo glorioso es incorruptible: Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción (1Cor 15:42). Si estos cuerpos misteriosos de la iglesia católica fueran incorruptibles entonces no deberían morir. Los incorruptibles no mueren. Si están muertos esto significa que conocieron la corrupción. Por consiguiente, lo que pasa en estos cuerpos después de la muerte es de origen satánico. Luego, si estos místicos católicos volvieron incorruptibles por su fe o sus sufrimientos, los apóstoles Pedro y Pablo dieron también un testimonio brillante de su fe y pasaron por grandes sufrimientos e incluso sufrieron el martirio. ¿Qué volvieron después de la muerte? Polvo. Sólo el hijo de Dios en la persona del Señor Jesucristo no conoció la corrupción de la tumba. Esto estuvo anunciado con antelación por el profeta: Isaías (53 :10-11) ; y el salmista (15 :9-11). Morir, descomponerse y estar reducido en polvo es la condición humana desde la caída de Adán. La corrupción es una consecuencia del pecado y debe visitar a cualquier ser humano sin excepción alguna. Así lo decidió el creador: polvo eres y al polvo volverás (Génesis 3 :19). Ya que el diablo fue la causa de la corrupción de nuestro cuerpo, por consiguiente puede también darle una apariencia cualquiera de incorruptibilidad. Patriarcas, profetas, reyes, apóstoles y discípulos están todos muertos y transformados en polvo. Sí, los verdaderos servidores del Dios altísimo, los que son autentificados por la Biblia se sometieron a la ley y a la voluntad de su creador. No supieron hacer mejor que volverse polvo.

         

6.   El poder de la resurrección

 

       Lázaro fue un gran amigo del Señor Jesús. En su muerte, el Cristo lloró y la gente se dio cuenta cuanto quería a este hombre. Cuando llegó a casa de su difunto amigo, ordenó abrir la tumba y con voz autoritaria mandó a Lázaro salir de su tumba y él que estaba muerto y enterrado desde hacía cuatro días salió de su tumba bien vivo. Llamo a esto el poder de la resurrección. Ahora, analicemos los hechos que se articulan alrededor de este acontecimiento: cuando el Señor Jesús ordenó abrir la tumba, ¿qué le dijo Marta, la hermana del difunto? Señor, hiede ya, porque es de cuatro días (La Biblia Thompson).  ¿El Señor Jesús, negó el hecho de que Lázaro se descompuso? No. Respondió a Marta: ¿no te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? (San Juan 11 :28-44) Aquí, estamos en los tiempos pre-apostólicos. Mejor aún, estamos en presencia del Dios creador y tenemos un testimonio sobre el estado de conservación del cuerpo de un hombre reconocido como siendo el gran amigo del Cristo. Su cuerpo, después de haber pasado cuatro días en la tumba desprendía un olor a putrefacción. ¿Por qué empezó a descomponerse? Sin embargo este hombre es el amigo del Dios creador! Y si Jesucristo quiso a este hombre hasta sacarle de la tumba, no dudamos de que algún día le tomará con él en el cielo. Tenemos pues aquí a un Santo de primera clase y constatáis que a la manera de todos los servidores de Dios desde la creación, este hombre se descompuso. Habría pues que encontrar otra explicación a los cuerpos incorruptibles de la iglesia católica porque no obedecen a la regla general. Son misteriosos.  

       Después de este pequeño examen, ¿cuál es ahora vuestra posición? Estáis convencidos por mi demostración o seguéis defendiendo a los cuerpos incorruptibles como siendo un favor de Dios? Si éste es el caso, el ejemplo siguiente les convencerá más.

 

7.   Un ejemplo concreto que es rico en enseñanzas

 

       El profeta Elías es armado del poder de Dios. Durante du desafío con los sacerdotes del dios Ball, rezó y el fuego bajó del cielo y consumó su sacrificio. En su oración, el fuego cayó del cielo y consumó ejércitos enteros que intentaban capturarle. En su oración, cerró el cielo y la lluvia no cayó en la tierra durante tres años y seis meses. En su oración volvió a abrir los cielos y volvió a llover…En vez de morir como el común de los mortales, un carro centelleante tirado por caballos resplandecientes de luz bajó del cielo y lo llevó en un torbellino de viento (2Reyes 2:11). Pero antes de estar llevado legó su autoridad espiritual al profeta Eliseo y éste pidió dos veces el poder de su maestro y Dios se le concedió. Fue celebre y poderoso como su maestro y a la manera del Señor Jesús, los milagros que operó fueron numerosos: la multiplicación de los panes, la curación de los enfermos, la resurrección de los muertos etc. y finalmente, a los alrededores de los años 800 antes de nuestra era, Eliseo, este Santo profeta de Dios murió y fue enterrado. El año siguiente, una banda de piratas moabitas penetraron en el país mientras israelitas enterraban a un muerto en un panteón familiar. Espantados por esos bárbaros, arrojaron el cuerpo del difunto en la tumba en la que reposaba ya el profeta Eliseo antes de huirse para salvar a su propia vida. El difunto en su caída tocó la osamenta del profeta, volvió a la vida y se levantó sobre sus pies (2Reyes13: 20-21). Entonces, ¿qué encontraron en la tumba del profeta de Dios un año después de su muerte? ¿Un cuerpo intacto, imputrescible, análogo a los cuerpos incorruptibles de los santos de la iglesia católica? La Biblia testimonia que se encontraron huesos blanqueados. Y sin duda alguna, los años ulteriores acabaron por transformar estos huesos en polvo. Esto es un testimonio de fuentes seguras que demuestra el comportamiento de los cuerpos de los santos de Dios después de su muerte.  No me demoraré en el caso del gran Rey David, el hombre según el corazón de Dios que se descompuso según el testimonio de la Biblia que sigue: Porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus padres, y vio corrupción (Hechos 13:36). ¿Qué explicación dais ahora a estos misterios cuerpos de la iglesia católica? Ha cambiado Dios? Si hay cambio, esto sólo concierne a los católicos porque los restos de los otros cristianos se comportan a la manera del profeta Eliseo: se descomponen. Hablando de los cuerpos incorruptibles de mi iglesia, uno de ellos (Fancis Savior) sorprendió a los doctores que fueron llamados para examinar el cuerpo: sangre fresca seguía derramándose de una de sus heridas dos años después de su muerte. Sin duda alguna, todos estos milagros son una forma de brujería y la iglesia católica se dejó engañar a base de milagros. Es brujería pura que ha encontrado la manera de manifestarse en el cristianismo.

 

       El resultado de los milagros de los cuerpos incorruptibles, que aparentemente volvió a encender la fe de los fieles dio más bien nacimiento a una forma disfrazada de adoración de los muertos y al culto de los muertos. En efecto, estos cuerpos misteriosos atraen a millones de personas que se arrodillan o se prosternan ante ellos para recitar el rosario e implorar su intercesión. Esto es una trampa de Satán y caímos todos en ella. Estas prácticas, así como la adoración de las reliquias están vivamente incitadas y ratificadas par un decreto de la iglesia católica durante el Concilio de Trento sesión xxv (5).