Segunda parte
El cristianismo
satánico; el poder de los demonios religiosos.
Capítulo 1
Los
estigmatizados y los incorruptibles
Históricamente, los
fenómenos de
estigmatización y de incorruptibilidad de los cuerpos santos de la
iglesia católica
son hechos establecidos y bien documentados. Numerosas y serias
investigaciones
han sido emprendidas por famosos doctores y por periodistas de los
medias desde
la aparición del fenómeno hacen aproximadamente ocho siglos. Entonces
no hay
ningún secreto en este tema. La iglesia católica adopta una actitud de
sospecha
sobre el fenómeno de estigmatización. En cambio, considera la
incorruptibilidad
del cuerpo como un favor de Dios y este fenómeno entra en cuenta para
la
canonización de los santos. El objetivo de este capítulo sería poder demostrar a través de la Biblia y de la
historia que la estigmatización así como la incorruptibilidad, aunque
aparentemente santas son sin embargo fenómenos puramente diabólicos.
I.
Manifestaciones del
fenómeno
Después de la crucifixión del Señor Jesús,
su
cuerpo fue descendido de la cruz. Al observar los restos mortales del
Salvador,
se constató que sus manos y sus pies eran taladrados, su costado era
atravesado, su hombro era desgarrado, su cabeza llevaba contusiones, su
cuerpo
entero era desgarrado… Esas diferentes heridas recibidas durante su
crucifixión
se llaman los estigmas del Señor Jesús. La película de Mel Gibson
« la
pasión de Cristo » es un ejemplo elocuente. Curiosamente, desde el año
1224 hasta
hoy, más de tres cientos fieles de la iglesia católica, durante su
vida, vieron
aparecer en sus cuerpos los estigmas del Señor Jesús como si ellos
también
hubieran sido crucificados. Estas personas se llaman « los
estigmatizados » en
función de la analogía de sus heridas en relación con las de Jesús
crucificado.
En nuestros días, el fenómeno se extiende por el mundo entero.
« Living
miracles » da la estimación siguiente para contar desde 1224 hasta
1894 : para Francia, 70 estigmatizados ; 47 para
España ; 33 para
Alemania, 15 para Bélgica, 13 para Portugal, cinco para Suiza, cinco
para
Holanda, tres para Hungría, uno para el Perú, uno para Egipto,… Otros
casos
están señalados en Gran-Bretaña, en Australia, en los Estados-Unidos,
en
Canadá, en Brasil, en Irlanda, en Corea, en Siria…
Con excepción de escasos casos aislados, el fenómeno es
puramente
católico y las mujeres están cada vez más concernidas con un récord de
unos 90 % de los casos (un hombre para
siete mujeres según algunas fuentes). Las personas que viven esas
experiencias
atraviesan grandes sufrimientos físicos porque sus heridas son reales y
sangran
a profusión. Sangre se derrama igualmente de los ojos de algunos de
ellos y el
fenómeno se conoce bajo el nombre de « lágrimas de sangre ». La
estigmatización
está a menudo acompañada de dones espirituales tales como: la capacidad
de
comunicar con los animales, la capacidad a encontrarse en varios
lugares en el
mismo momento conocido con el nombre de ubicuidad, la levitación, la
profecía,
el ayuno pueden ir hasta más de 12 años sin alimentación, el don de
curación,
la capacidad de leer en los pensamientos de otras personas etc. Además
de estos
fenómenos espirituales sobrenaturales, los estigmatizados relatan que
son
víctimas de ataques demoníacos que se resumen a palizas prolongadas o a
torturas acompañadas de enfermedades tales como: convulsiones,
ceguedad,
ensordecimiento, mutismo, parálisis, sensación de tristeza, de
depresión, de
debilidad,… de modo que algunos son considerados como verdaderos museos
patológicos.
La estigmatización con sus horribles sufrimientos está
calificada de
« sufrimientos co-redentores » por la iglesia católica porque
se
piensa que las víctimas participan o asocian así sus sufrimientos a los
de
Cristo para la redención de la humanidad. Algunas mujeres
estigmatizadas
cuentan escenas de bodas en las que hubieran estado casadas con el
Señor
Jesucristo en presencia de la Virgen María y de otros santos. Llevan su anillo de boda en
oro o en diamante que
sólo la casada puede ver. La estigmatización y los fenómenos que la
acompañan
varían mucho de una persona a otra. Los casos más famosos que llamaron
mi
atención son: Santo Francisco de Asís (1182 -1226), Santa Rita de
Cassia (1386
-1456), Teresa Neumann (1898 -1962), Ana Catalina Emmerich (1774
-1824),
Eustochia Calafato (1433-1468), Padre Pio (1887-1968), Myrna Nazzour
(actual
estigmatizada de Damasco en Siria). Oficialmente, la iglesia católica
nunca
reconoció los estigmas. Pero tampoco los condena porque 62 personas
estigmatizadas
ya son beatificadas o canonizadas (1). Algunos de ellos son así santos
de la iglesia católica y reciben veneraciones. Veo en esto cierta
desconfianza
de la iglesia pero también cierta complicidad tácita e inteligente.
El fenómeno de estigmatización tiene efectos post-mortales ya
que
ciertos estigmatizados conservan siempre su cuerpo intacto, centenares
de años
después de su muerte. Sus cuerpos se niegan a descomponerse y sus
órganos
permanecen frescos y sangran como si estuvieran siempre vivos. Se les
llama
entonces: « los incorruptibles » o « los Santos
preservados. » Incluso estando
muertos, siguen operando milagros más poderosos de los que hicieron
mientras
estaban vivos. Sin embargo, cabe notar que la estigmatización no es la
condición
sine qua non para la incorruptibilidad del cuerpo porque piadosas
personas de
la iglesia católica después de su muerte se revelaron ser
incorruptibles
mientras que, en su vida, no llevaron estigmas.
II. Algunos
ejemplos y críticas del fenómeno
A
lo largo de los siglos pasados, ciertas personas en pena de gloria
provocaron a
sabiendas sus estigmas para ofrecerse en espectáculo sin que el cielo
interviniera de manera alguna. No me intereso en esos falsos
estigmatizados que
la iglesia desenmascaró a menudo. Hay también una decena de casos de
algunos
cuerpos incorruptibles que fueron durante mucho tiempo considerados
como santos
que habían estado preservados por la virtud de Dios que fueron
demostrados por
la investigación científica ser más bien cuerpos momificados a la
manera
egipcia. Lo cual no tiene nada de sobrenatural. Sin embargo, estos
santos
recibieron y siguen recibiendo grandes veneraciones por todas partes en
el
mundo y se consideran como habiendo sido conservados intactos por la
virtud de
Dios todo poderoso. Es el caso de Santa Rita de Cacia, de Santa
Margarita de
Cartonna etc. (2). Tampoco
me intereso por estos casos. Mi estudio crítico se centra en
los incorruptibles que desafían la razón, la ciencia, la naturaleza y
las leyes
de Dios.
1.
Sta. Zita de luca
Es la más admirada de la iglesia
católica. Después de haber pasado 48 años al servicio de los pobres,
murió en
1278 y este día todas las campanas de las iglesias de la localidad
tocaron al mismo
tiempo sin ninguna intervención humana y los fieles acudieron a la
iglesia.
Numerosos milagros le fueron atribuidos. Su vida fue legendaria y 300 años después de su muerte cuando se
exhumó su cuerpo para una ceremonia de beatificación la encontraron
intacta.
Hoy, más de 700 años después de la muerte de esta piadosa señora, su
cuerpo
sigue maravillando a la ciencia de tal modo que los científicos han
sido
obligados por la fuerza de las cosas a declarar que es una momia
natural. Se la
considera en nuestros día como una heroína nacional, una momia nacional
de
Italia.
2.
Sta. Catalina de
Bolonia
Esta piadosa señora murió en 1463. Durante su vida, recibió
varias veces
apariciones de la Virgen María y del niño Jesús. Cuando murió, un olor
a
perfume se desprendía de su cuerpo. Ese olor está bautizado « olor a
santidad »
por la iglesia católica como si Dios mismo por ese olor aprobara la
santificación de la persona concernida. Además del olor a santidad,
otro
milagro apareció: muerta en la edad de 50 años su rostro se rejuveneció
tomando
el aspecto de el de una joven quinceañera.
Estuvo canonizada en 1712 por la iglesia católica y cuando su
cuerpo fue
exhumado, estaba intacta como si acabara justo de morirse. En nuestros
días, es
decir más de 500 años después de su muerte su cuerpo sigue intacto e
incluso
flexible como durante su vida. Los milagros que se le atribuyeron
resultarían
innumerables. El fenómeno más extraordinario es que esta difunta de 500
años de
edad está colocada en posición sentada sobre un trono de oro y
miles de
fieles católicos así como peregrinos se arrodillan y se prosternan ante
ella
para rezar y solicitar gracias. De su trono de oro en el que está
sentada como
una reina, se dice que cambia constantemente de posición sin ninguna
intervención
humana como si estuviera viva. Mejor que esto, está levitando.
En cuanto a mí, pienso que este fenómeno no es cristiano porque
la
Biblia no da el testimonio de ningún
hecho de esta índole desde la elección de Abraham hasta la muerte del
Señor
Jesús en la cruz. Si el fenómeno de incorruptibilidad y de olor a
santidad
llevaba la firma del Dios de Abraham, entonces, los cuerpos de todos
los
patriarcas, de todos los profetas, de todos los apóstoles deberían
permanecer
en nuestros días como testimonio. Abraham, el amigo de Dios; el rey
David, el
hombre según el corazón de Dios; el apóstol Juan, él que el Señor Jesús
quería
más etc., deberían desprender un olor a santidad en su muerte y en
nuestros
días se deberían exponer sus cuerpos en espectáculo para así demostrar
el poder
de Dios. Pero, constatamos que nada semejante existió jamás entre los
hebreos
desde la creación del hombre.
La historia cuenta que la basílica Santo Pedro de Roma, el
bastión del
papado y del catolicismo romano fue edificado sobre la tumba del
apóstol
Pedro, aquél de quien dijo el Señor: «
eres Pedro y sobre esta piedra, edificaré mi iglesia y las puertas del
infierno
no prevalecerán contra ésta ». Cuando visitaba las catacumbas Sta.
Calixta de
Roma, nuestro guía nos contó en efecto que durante las excavaciones,
encontraron un pergamino en el cual está escrito: « Pedro está
aquí. » Esto para decir que el emplazamiento en el que encontraron
el
pergamino era realmente la tumba del apóstol Pedro. Y es precisamente
ahí,
donde se edificó la basílica Sto. Pedro. ¿Cómo es posible que el cuerpo
de este
gran apóstol quien caminó con el Cristo Jesús sobre las aguas se
descompusiera
y se volviera polvo y por qué razones los cuerpos de los Santos de la
iglesia
católica se niegan a pudrirse? ¿Acaso tienen más merito que los
apóstoles del
Señor Jesucristo? ¿Creyeron más que San Juan o Juan el Bautista cuyos
cuerpos
se volvieron polvo? ¿Esperaron más que nuestro padre Abraham quien
quiso a Dios
hasta aceptar sacrificar a su hijo único para el Eterno y cuyo cuerpo
se
descompuso?
En mi opinión, el fenómeno católico sobre los cuerpos
incorruptibles es
de origen satánico. Si esto vendría de Dios hubiera realizado estos
mismos
prodigios para su amigo Abraham, para Job, para el rey David o para sus
santos
profetas y apóstoles. En efecto, la Biblia declara que Jesucristo no
cambia. Es
el mismo ayer, y hoy y por los siglos. (Hebreos 13:8) Dios el padre
tampoco
cambia y no produce sombra de variación (Santiago1:17). Sus hechos se
reiteran
idénticamente y sin variación. Pero los seres humanos cambian
constantemente
porque son mortales y sobre todo porque no dejan de evolucionar, de
progresar
en su civilización. Dios, él, permanece el mismo y no hace nada nuevo
sin
habernos avisados mucho tiempo antes (Amós 3 :7). Por consiguiente, hay
que
reexaminar la identidad de las divinidades que se expresan por nuestros
estigmatizados.
¿Cómo se puede exponer un cadáver raro viejo de 500 años como el
de Catalina de Bolonia, delante del cual
cristianos se prosternan y dicen oraciones y querer que esto sea
cristianismo?
Por mi parte, se trata de un nuevo tipo de cristianismo: un
cristianismo
satánico.
3.
Eustochia Calafato
Nacida en 1439, esta Santa está conocida bajo el nombre de « la
estigmatizada de Sicilia » porque tuvo estigmas hasta su muerte en
1468. Como
la mayoría de los Santos de la iglesia católica su cuerpo fue
encontrado
incorruptible mucho tiempo después de su muerte. La
historia cuenta que operó un gran milagro
un siglo y medio después de su muerte: en efecto, un terremoto de gran
amplitud
sacudió la ciudad de Montevergine en 1615 y la populación acudió a la
tumba de
Eustochia Calafato para rezar y requerir su protección. Entonces, las
religiosas exhumaron al cuerpo de la Santa que permaneció intacto
después de
147 años de inhumación. Apenas salida de su tumba, la Santa abrió la
boca y
echó a cantar y de repente el terremoto cesó. En nuestros días, su
cuerpo atrae
a muchos peregrinos. (3).
Veis, restos mortales de más de cien años de edad que salen de
su tumba
para mandar al astro terrestre que le obedezca dócilmente. Ni siquiera
el hijo
de Dios manifestó una autoridad tan grande y poderosa durante su paso
en la
tierra. Quizás el terremoto cesó sobre
la intercesión de la santa. Quizás también que éste cesó naturalmente.
Lo que
me sorprende, es más bien la actitud de los católicos de esta ciudad en
el
momento del desamparo. En vez de invocar al Dios viviente, prefieren
exhumar a
un cadáver e implorar su intercesión. ¿Se trata de un descuido por
parte del
clero católico? ¿O se trata de una forma de desviación provocada por un
abuso
de la fe cristiana? Su actitud no es cristiana porque tal hecho no fue
observado en el periodo de los patriarcas, y menos aún en el periodo
apostólico.
Después del incendio de la ciudad de Roma el 18 de julio 64, el
emperador Nerón acusó a los
cristianos de haber encendido el fuego mientras él era el supuesto
pirómano. Fue
en esta época cuando se desarrolló la primera gran persecución
cristiana
durante la cual miles y miles de creyentes perecieron bajo las espadas
de los
soldados romanos. Asimismo, en 303, cuando el emperador Diocleciano
juró la
pérdida de los cristianos para la supervivencia del culto de su dios
Apolo,
miles de martirios cristianos cayeron bajo las espadas de los soldados
romanos.
Otros estuvieron entregados a las fieras o sencillamente quemados
vivos.
¿Exhumaron a los cuerpos de los Santos de su época y se prosternaron
ante ellos
para conjurar su protección?
A lo largo de los siglos, cuando los judíos enfrentaban la
exterminación
inminente de su raza, ¿exhumaron al cuerpo de Abraham o de Moisés para
implorar
su intercesión o su protección? Una persona muerta desde centenares de
años,
¿puede volver a levantarse y cumplir milagros como lo hacen los Santos
de la
iglesia católica?
A lo mejor de nuestros conocimientos, la
Biblia no nos da ningún ejemplo de esta índole. El fenómeno no es
judaico ni
bíblico, menos aún cristiano. Por consiguiente, en conformidad con las
instrucciones de mis invitados invisibles, llegó a la conclusión de que
estos
fenómenos de los cuerpos incorruptibles de la iglesia católica son una
forma de
brujería. El mismo tipo de brujería celebrada en las películas de
vampiros. Si
el Dios de los cristianos operaba tales milagros sobre niños muertos,
hubiera
hecho estos mismos milagros para los judíos y para los cristianos de
las
iglesias evangélicas que demuestran una gran madurez de su fe en Dios
por la
observación de los preceptos bíblicos.
Si y sólo si, uno de los profetas o patriarcas o incluso uno de
los
apóstoles del Señor Jesús hubiera sido encontrado intacto después de su
muerte,
entonces me callaría y el debate sobre los incorruptibles estaría
cerrado. Pero
a pesar de las excavaciones arqueológicas, nada semejante fue
demostrado.
Quizás también el Dios de la iglesia católica es distinto al Dios de
los
patriarcas Abraham, Isaac y Jacob.
También debe de ser diferente al Dios manifestado en la persona de
Jesucristo
aun cuando llevan el mismo nombre. Puesto que los milagros observados
en la
iglesia católica no se vuelven a reproducir ni en las sinagogas ni en
las
iglesias reformadas evangélicas, existen fuertes posibilidades de que
la
iglesia católica adora a un Dios distinto al del cristianismo.
Nota
Los cementerios de Palestina y de Israel abundan en osamenta
humana. Es
en estos lugares históricos donde descansan los cuerpos de los
valerosos
servidores de Dios desde Noé hasta los apóstoles del Cristo. Pero nunca
jamás,
un cuerpo incorruptible de estos santos servidores del Dios Jehová fue
descubierto. Entonces, ¿por qué la incorruptibilidad se manifiesta
únicamente
en los Santos de la iglesia católica?
En octubre de 2002, un
sarcófago utilizado entre « los años
veinte antes de Jesucristo y setenta después de Jesucristo » fue
descubierto en
Jerusalén y llevaba la inscripción siguiente : « Santiago, hijo de
José,
hermano de Jesús ». El apóstol
Santiago es este Santo hombre conocido bajo el nombre de
« hermano del Señor Jesús ». (4). Fue el jefe de
la primera iglesia de Jerusalén y además, es el autor
de una epístola de la Biblia. Y según toda evidencia, este
descubrimiento
paleográfico nos hace remontar hasta el apóstol Santiago y vuelve a
lanzar el
debate sobre los incorruptibles. ¿Qué es lo que se ha encontrado en su
ataúd?
¿Un cuerpo incorruptible? Hubiera deseado que fuera así pero
desgraciadamente
el sarcófago es una prueba que osamenta humana se encontraba en ello.
Este
hombre, llamado « el justo » es un Santo por excelencia por
haber
caminado con el Cristo y por haber redactado una parte de nuestra Santa
Biblia.
Cómo es que su cuerpo se
descompuso después
de su muerte y ¿cómo explicáis el hecho
de que los Santos de la iglesia católica resistan a la putrefacción?
Existen
dos fuerzas espirituales antagonistas en este mundo. Y puesto que la
incorruptibilidad no parece provenir de Dios, entonces no puede ser
sino la
obra del Diablo. Satán hubiera pues tomado a la iglesia católico en
rehén desde
su nacimiento y consiguió desviar a los cristianos del derecho camino
con la
introducción de un nuevo culto de los muertos. Un culto satánico.
4.
Sta Catalina Labouré
y Bernadette Soubirous
Catalina Labouré murió en 1876 después de haber recibido varias
series
de visitas de la Virgen María y es al origen de la creación de la
medalla
milagrosa. Cuando se exhumó su cuerpo cincuenta y siete años después de
su
muerte para una ceremonia de beatificación, su cuerpo fue encontrado
intacto. Bernadette Soubirous en
cuanto
a ella recibió dieciocho veces la visita de la Virgen María y treinta y
siete
años después de su muerte, cuando la exhumaron se la descubrió intacta.
Aunque
muerta desde centenares de años dan la apariencia de ser vivas e incluso los ojos azules de Santa Catalina
conservaron su brillo azulado. Este fenómeno es sobrenatural y
sorprende a
todos los hombres de ciencia. Entonces se puede decir que a los incorruptibles del siglo
14 y del siglo 18 se les preservaron
mal. En cambio, los cuerpos de
Bernadette Soubirous y Catherine Labouré son maravillas de
conservación.
A medida que vamos avanzando en nuestra civilización y en los
descubrimientos
científicos, veréis milagros cada vez más complejos. Si Satán quiere
ganarse
a muchas almas, entonces tendrá que
ajustar sus métodos para conformarse con las realidades de nuestro
tiempo. El
diablo no es un niño. Es el dios de este mundo y tiene una amplia
experiencia
sobre el hombre desde su creación. Y como lo demuestro en el capítulo
de la
segunda creación, es sin duda el creador de una multitud de seres
humanos
quienes andan por esta tierra en medio de los niños creados por Dios.
Entonces
puede burlarse de nosotros a su antojo.
Sólo la fidelidad a la palabra de Dios, una observación ciega de
los
preceptos de Dios, podrán abrigarnos de sus
astucias.
5. El misterio de la
incorruptibilidad
Ante todo, este título me parece muy exagerado. La
incorruptibilidad es lo
que se producirá después de la resurrección cuando estaremos vistiendo
el
cuerpo glorioso. Este cuerpo es el del que el Señor Jesús se vistió
tras su
resurrección. Este cuerpo es inmortal e incorruptible porque el pecado
no tiene
ningún poder sobre él. En una palabra, sólo el cuerpo glorioso es
incorruptible: Así también es la resurrección de los muertos. Se
siembra en
corrupción, resucitará en incorrupción (1Cor 15:42). Si estos
cuerpos
misteriosos de la iglesia católica fueran incorruptibles entonces no
deberían
morir. Los incorruptibles no mueren. Si están muertos esto significa
que
conocieron la corrupción. Por consiguiente, lo que pasa en estos
cuerpos
después de la muerte es de origen satánico. Luego, si estos místicos
católicos
volvieron incorruptibles por su fe o sus sufrimientos, los apóstoles
Pedro y
Pablo dieron también un testimonio brillante de su fe y pasaron por
grandes
sufrimientos e incluso sufrieron el martirio. ¿Qué volvieron después de
la
muerte? Polvo. Sólo el hijo de Dios en la persona del Señor Jesucristo
no
conoció la corrupción de la tumba. Esto estuvo anunciado con antelación
por el
profeta: Isaías (53 :10-11) ; y el
salmista
(15 :9-11). Morir, descomponerse y estar reducido en polvo es la
condición
humana desde la caída de Adán. La corrupción es una consecuencia del
pecado y
debe visitar a cualquier ser humano sin excepción alguna. Así lo
decidió el
creador: polvo eres y al polvo volverás (Génesis 3 :19).
Ya que el diablo fue la causa de la corrupción de nuestro cuerpo, por
consiguiente
puede también darle una apariencia cualquiera de incorruptibilidad.
Patriarcas,
profetas, reyes, apóstoles y discípulos están todos muertos y
transformados en
polvo. Sí, los verdaderos servidores del Dios altísimo, los que son
autentificados por la Biblia se sometieron a la ley y a la voluntad de
su
creador. No supieron hacer mejor que volverse polvo.
6.
El poder de la
resurrección
Lázaro fue un gran amigo del Señor Jesús. En su muerte, el
Cristo lloró
y la gente se dio cuenta cuanto quería a este hombre. Cuando llegó a
casa de su
difunto amigo, ordenó abrir la tumba y con voz autoritaria mandó a
Lázaro salir
de su tumba y él que estaba muerto y enterrado desde hacía cuatro días
salió de
su tumba bien vivo. Llamo a esto el poder de la resurrección. Ahora,
analicemos
los hechos que se articulan alrededor de este acontecimiento: cuando el
Señor
Jesús ordenó abrir la tumba, ¿qué le dijo Marta, la hermana del
difunto? Señor,
hiede ya, porque es de cuatro días (La Biblia Thompson). ¿El Señor Jesús, negó el hecho de que Lázaro
se descompuso? No. Respondió a Marta: ¿no te he dicho
que si
crees, verás la gloria de Dios? (San Juan 11 :28-44)
Aquí, estamos en los tiempos pre-apostólicos. Mejor aún, estamos en
presencia
del Dios creador y tenemos un testimonio sobre el estado de
conservación del
cuerpo de un hombre reconocido como siendo el gran amigo del Cristo. Su
cuerpo,
después de haber pasado cuatro días en la tumba desprendía un olor a
putrefacción. ¿Por qué empezó a descomponerse? Sin embargo este hombre
es el
amigo del Dios creador! Y si Jesucristo
quiso a este
hombre hasta sacarle de la tumba, no dudamos de que algún día le tomará
con él
en el cielo. Tenemos pues aquí a un Santo de primera clase y constatáis
que a
la manera de todos los servidores de Dios desde la creación, este
hombre se
descompuso. Habría pues que encontrar otra explicación a los cuerpos
incorruptibles de la iglesia católica porque no obedecen a la regla
general.
Son misteriosos.
Después de este pequeño examen, ¿cuál es ahora vuestra posición?
Estáis
convencidos por mi demostración o seguéis defendiendo a los cuerpos
incorruptibles como siendo un favor de Dios?
Si éste
es el caso, el ejemplo siguiente les convencerá más.
7.
Un ejemplo concreto
que es rico
en enseñanzas
El
profeta Elías es armado del poder de
Dios. Durante du desafío con los sacerdotes del dios Ball, rezó y el
fuego bajó
del cielo y consumó su sacrificio. En su oración, el fuego cayó del
cielo y
consumó ejércitos enteros que intentaban capturarle. En su oración,
cerró el
cielo y la lluvia no cayó en la tierra durante tres años y seis meses.
En su
oración volvió a abrir los cielos y volvió a llover…En vez de morir
como el
común de los mortales, un carro centelleante tirado por caballos
resplandecientes
de luz bajó del cielo y lo llevó en un torbellino de viento (2Reyes
2:11). Pero
antes de estar llevado legó su autoridad espiritual al profeta Eliseo y
éste
pidió dos veces el poder de su maestro y Dios se le concedió. Fue
celebre y
poderoso como su maestro y a la manera del Señor Jesús, los milagros
que operó
fueron numerosos: la multiplicación de los panes, la curación de los
enfermos,
la resurrección de los muertos etc. y finalmente, a los alrededores de
los años
800 antes de nuestra era, Eliseo, este Santo profeta de Dios murió y
fue
enterrado. El año siguiente, una banda de piratas moabitas penetraron
en el
país mientras israelitas enterraban a un muerto en un panteón familiar.
Espantados por esos bárbaros, arrojaron el cuerpo del difunto en la
tumba en la
que reposaba ya el profeta Eliseo antes de huirse para salvar a su
propia vida.
El difunto en su caída tocó la osamenta del profeta, volvió a la vida y
se
levantó sobre sus pies (2Reyes13: 20-21). Entonces, ¿qué encontraron en
la tumba
del profeta de Dios un año después de su muerte? ¿Un cuerpo intacto,
imputrescible, análogo a los cuerpos incorruptibles de los santos de la
iglesia
católica? La Biblia testimonia que se encontraron huesos blanqueados. Y
sin
duda alguna, los años ulteriores acabaron por transformar estos huesos
en
polvo. Esto es un testimonio de fuentes seguras que demuestra el
comportamiento
de los cuerpos de los santos de Dios después de su muerte.
No me demoraré en el caso del gran Rey David,
el hombre según el corazón de Dios que se descompuso según el
testimonio de la
Biblia que sigue: Porque a la verdad David, habiendo servido a su
propia
generación según la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus
padres, y
vio corrupción (Hechos 13:36). ¿Qué explicación dais ahora a estos
misterios cuerpos de la iglesia católica? Ha cambiado Dios?
Si hay cambio, esto sólo concierne a los católicos porque los restos de
los
otros cristianos se comportan a la manera del profeta Eliseo: se
descomponen.
Hablando de los cuerpos incorruptibles de mi iglesia, uno de ellos
(Fancis
Savior) sorprendió a los doctores que fueron llamados para examinar el
cuerpo:
sangre fresca seguía derramándose de una de sus heridas dos años
después de su
muerte. Sin duda alguna, todos estos milagros son una forma de brujería
y la
iglesia católica se dejó engañar a base de milagros. Es brujería pura
que ha
encontrado la manera de manifestarse en el cristianismo.
El resultado de los milagros de los cuerpos incorruptibles, que
aparentemente volvió a encender la fe de los fieles dio más bien
nacimiento a
una forma disfrazada de adoración de los muertos y al culto de los
muertos. En
efecto, estos cuerpos misteriosos atraen a millones de personas que se
arrodillan o se prosternan ante ellos para recitar el rosario e
implorar su
intercesión. Esto es una trampa de Satán y caímos todos en ella. Estas
prácticas, así como la adoración de las reliquias están
vivamente incitadas y ratificadas par un decreto de la iglesia católica
durante
el Concilio de Trento sesión xxv (5).