Primera parte

 

« Un ángel del Señor »

 

No existe caso más egoísta y fastidiante que querer hablar largamente de sí mismo a los demás. Pero cuando se trata de relatar un hecho personal, pocas elecciones se ofrecen al narrador y me encuentro enfrentado a esto. Pero el testimonio de esta experiencia personal es necesario para aprehender el tema  principal de este libro. Por consiguiente, os agradezco aguantarme un momento. 

 

 

Capítulo 1

 

Encaminamiento

 

       Mi padre fue un antiguo seminarista de la iglesia católica de seguro, su sueño era hacerse sacerdote. Pero por razones personales, dejó el seminario antes de su ordenación para lanzarse en el comercio donde conoció un gran éxito. Su vida fue legendaria y más de veinte años después de su muerte, los ciudadanos siempre evocan su recuerdo con admiración. Se le considera como un hombre que era un adelantado a su época… Sin embargo, pese a su brillante éxito social y a su fama legendaria, permaneció fiel a su iglesia y con la ayuda de otros antiguos seminaristas, formaron una coral en latín para la animación de las misas de la parroquia.  Según toda apariencia, era un buen cristiano y la formación espiritual que él nos inculcó era radicalmente católica.

Primeras apariciones

       En lo que me concierne, las cosas empezaron a la edad de 15 años cuando estaba en sexto de EGB. Era católico ferviente y en medio de la noche solía encontrarme solo para recitar el rosario. No tenía ningún motivo de oración, ninguna petición. No tenía ninguna necesidad material o financiera porque mi padre era uno de los grandes comerciantes de la región y mi madre también llevaba un restaurante que procuraba mucho dinero. No encontraba ninguna explicación a aquel fervor religioso y como todo buen cristiano, esperaba la vuelta inminente del Señor Jesucristo como él lo recomendó en su palabra. Una noche, hice un sueño que marcó un giro decisivo en mi vida. En mi sueño, soplaba un gran viento en el cual un bebé estaba llorando y tuve el presentimiento de asistir al nacimiento de un bebé. Pero algo me dice que aquel acontecimiento era sin duda la vuelta de Cristo. Entonces, traté de salir de mi habitación para ver al redentor llegar en las nubes. Estaba acostado boca arriba e intenté incorporarme doblando mi pierna. Y en aquel mismo momento, vi aparecer en el tejado de mi casa una luz  deslumbrante en medio de la cual percibía al busto del Señor Jesús. Luego él me dijo: « ¡Niño, mira! »  Y vi otra escena en la que dos hombres, uno vestido de blanco, otro vestido de negro se dirigían hacia mí a toda marcha... Estaba soñando pero esto era como un hecho real y tenía miedo a esta aparición. Entonces, gritaba y me debatía. Finalmente conseguí despertarme y huí fuera de mi habitación. Fuera, era de noche y reinaba una gran calma porque todos dormían y me encontraba en la congoja. Sólo oía el ronquido de los durmientes y los ladridos lejanos de los perros así como el canto de unos pájaros nocturnos... Tenía mucho miedo y Desde ahora me cuesta estar solo porque siempre tengo la impresión de que esta aparición volverá a producirse.

       Desde aquel día, como una imposición, observo el ayuno una vez por semana sin nunca sustraerme y esto continuó durante 27 años. El sacerdote de la parroquia, el Sr D. X.O siempre me preguntaba: ‘’Gabriel, eres joven y no entiendo porqué ayunas con tanta frecuencia ’’. Yo no sabía por qué tantas mortificaciones me fueron impuestas en aquel periodo inocente de mi juventud. Por consiguiente, no sabía qué respuesta darle al sacerdote. Sin embargo, le contesté que ayunaba por mis pecados. 

       Además de estos ayunos, hacía constantemente sueños con la Virgen María, con el Señor Jesús y veía ángeles quienes atravesaban mi cuarto y a partir de este momento un sexto sentido empezó a desarrollarse en mí porque conocía el porvenir. A menudo, soñaba también que era acosado por monstruos y acabé por caer enfermo. Fue obligado a suspender mis estudios durante un trimestre. Había algo en mi cabeza, como un velo que velaba el frente de mi cerebro de tal modo que no conseguía concentrarme más y esto afectó al resto de mis estudios. Incluso si llegaba a estar entre los primeros de mi clase, era a costa de tremendos esfuerzos. 

       Todos se inquietaban de mi salud y pensaba que me estaba volviendo loco. Entonces mis padres tomaron la cosa en serio y las investigaciones emprendidas en el espiritismo por la complicidad de charlatanes fueron más bien tranquilizadoras. Pero nunca estuve curado de este mal hasta hoy y nunca volví a encontrar mi equilibrio psicológico. 

Vagabundeo religioso

       Desde las apariciones de Cristo y de la Madona, mi atención entera se focalizó en la religión y mi sueño era hacerme sacerdote católico. Esta pasión desordenada por Dios me empujó a querer estudiar todas las religiones. Niño católico y bajo la mirada de un padre atento, mi sed por Dios era grande y me complacía en escuchar todas las instrucciones bíblicas incluso de fuentes no católicas. Y más tarde, con la muerte de mi padre, todas las puertas me estaban abiertas para un vagabundeo religioso con la meta de aplacar mi sed espiritual. 

Del catolicismo a los Testigos de Jehová

       Mi primera experiencia fue rica con los hermanos Testigos de Jehová quienes me enseñaron su Biblia durante dos años  a razón de dos horas de estudio por semana. Estuve bien preparado y debería acompañarles por la calle y de puerta en puerta para la evangelización. Pero un detalle me impedía enseñar la doctrina de los Testigos de Jehová porque para ellos, un hombre que muere no es distinto a un animal muerto. Para ellos, no existe supervivencia del espíritu después de la muerte. Por otra parte, casi todos en nuestra ciudad creen en la supervivencia del espíritu después de la muerte. Entonces no podía acompañar a mis amigos Testigos de Jehová para enseñar el contrario de nuestras creencias. Seguramente, me tomarían por loco. Esta toma de postura provocó algún disentimiento entre mis amigos y yo y la separación resultó dolorosa. Pero habían conseguido convencerme que la iglesia católica no enseñaba la verdadera doctrina contenida en la Santa Biblia. Me convencieron también que la iglesia católica era Babilonia la grande descrita en el libro del apocalipsis. Durante mi estancia entre ellos, constaté que muchos católicos se convertían fácilmente a esta religión. Sin embargo, por lo que sepa, les testigos de Jehová se interesan por el catolicismo sólo porque sacan de allí la mayoría de sus adeptos y buscaba desesperadamente comprender las razones de aquella deserción de los católicos hacia los Testigos de Jehová.  

Del catolicismo al protestantismo

       Después de esta separación con los Testigos de Jehová, seguí frecuentando asiduamente mi iglesia de origen. Era entonces un católico dotado de un espíritu crítico y no vacilaba en hacer grandes preguntas que molestaban mucho. En una de sus frecuentes crisis de ira, el capellán de los alumnos, Sr D. GT me soltó un día: « Gabriel, ¿qué es lo que piensas hacer, vas a crear otra religión? » Más tarde, fue elegido presidente diocesano de la J E C (Juventud Estudiante Católica), una agrupación de alumnos católicos del secundario. Con este movimiento tuve el privilegio de asistir al congreso mundial de la juventud en Roma en 1985 patrocinado por el Papa Juan-Pablo II; lo cual fue para mí una maravillosa experiencia.

       Siempre había en mí como una sed por Dios, un gran vacío en mi corazón que buscaba desesperadamente colmar. Pero con la muerte de mi riquísimo padre y las numerosas dificultades que surgieron como consecuencia de la herencia, empecé a meterme en la magia negra acumulando fetiches y a practicar una forma de brujería con el deseo de protegerme. En general, es lo que suelen hacer muchos africanos en periodos de dificultades. 

       Unos años más tarde, por intermedio de mi hermana mayor quien se casó con un hijo de pastor, empecé a interesarme por los protestantes de la iglesia de las asambleas de Dios a la que acabé por convertirme. Entonces eché todos los fetiches y volví a hundirme en repetidos ayunos y en la oración. Recibí así mi segundo bautismo con los protestantes y espiritualmente crecí mucho por el bautismo del Espíritu Santo seguido del « hablar en idiomas ». Pero después de este bautismo protestante, cuando salí del agua tuve la impresión de que un fuego estaba alumbrado en mi vida. Podía sentir este fuego que me quemaba y los dos años que siguieron fueron los más desafortunados de mi vida. Sin embargo, la curación de los enfermos y el poder que los protestantes ejercían sobre los demonios durante las oraciones de liberación me mistificaron porque con los católicos, y sobre todo en mi país tales carismas del Espíritu Santo aún no se manifestaban. Ni siquiera mis antiguos amigos Testigos de Jehová con su extendido saber sobre la historia de la Biblia ejercían tales carismas. Pensaba entonces en hacerme pastor y me enamoré literalmente del protestantismo a causa de la potencia de sus intercesiones y de su fidelidad en la obediencia a la Palabra de Dios. Pero me equivocaba pues sólo dos años después de mi bautismo, conocí mis primeros desengaños con un protestante carismático de la capital que, en vez de afiliarse con una iglesia, eligió deliberadamente transformar a su vivienda en capilla. Ejercía dotes de profecía, curaba a los heridos y daba mensajes de Dios. Vivía no lejos del aeropuerto entre las avenidas Léo Frobenus y Ludun. En aquella época, yo estaba preparando mi examen del bachillerato serie D. Aquel profeta me reveló con profecías que mi éxito en el examen era garantizado por Dios. Pero fue profundamente decepcionado porque los resultados fueron catastróficos tanto para mí como para todos mis compañeros de clase ya que, en un total de alrededor de sesenta alumnos, sólo uno fue recibido en los exámenes después de una recuperación. Esto se explica por el hecho de que nuestra preparación no fue ni buena ni seria. En efecto, la clase de segunda hasta no teníamos un profesor de matemáticas y casi ningún profesor de física química. La revolución venía de transformar a los CEG (colegios de enseñanza general) en institutos sin proporcionar al personal adecuado. Aunque mi fracaso era previsible, estuve sin embargo decepcionado a causa de las profecías mentirosas de este hombre quien hacía milagros y quien pretendía hablar en nombre de Dios.  

       Más tarde, enfermos empezaron a morir en este lugar de oraciones, lo cual llamó la atención de la gendarmería y el supuesto profeta acabó por perder la razón y se encontró en la selva de la capital. Fue mi primera decepción. Una gran desilusión que agudizó más mi espíritu crítico.

       El mismo año, querellas estrellaron entre los miembros de una misma iglesia protestante de mi región y el domingo, una parte de la iglesia rezaba debajo de un árbol mientras la segunda parte rezaba en la iglesia, los unos y los otros siendo sólo separados por unos metros. Fue un escándalo para mí quien era un bebé cristiano tanto más cuanto que tales cosas nunca tuvieron lugar entre los católicos. Entonces, perdí mi certeza y mi pasión se apagó. Durante mi estancia con los protestantes, noté también que muchos católicos se convertían al protestantismo. Sin embargo, nunca vi a un protestante volverse católico. ¿Por qué esto? Seguía preguntándome.

 

Alienación de la fe

       Despacio, empecé a apartarme de la iglesia protestante para volver a encontrarme solo en mi casa sin religión y sin Dios. Acabé por olvidar a Dios y a acumular nuevos fetiches, para protegerme contra mis enemigos porque vivía ahora en el miedo desde que dejé de frecuentar la iglesia protestante. Esta vez consulté con antiguos brujos profesionales e hicieron de mí un fetichista. Entre los numerosos fetiches acumulados, uno de ellos exigía el sacrificio de un caballo negro y su meta era protegerme. Sin ninguna iniciación, empecé entonces a experimentar proyecciones astrales y durante mi sueño mi espíritu salía de mi cuerpo y se encontraba en el tejado de mi casa. Rezaba siempre en el ayuno pero también, practicaba discretamente esta forma de brujería. La brujería es muy eficaz para la resolución de las dificultades de la vida pero es de origen satánico y los que la practican no heredarán del reino de Dios. Permitidme explicaros en qué es diabólica.

 

Principio y funcionamiento de la  brujería africana

 

       Según los magos, todo cuanto existe en el mundo es una materia y toda materia es un alma viviente. Por ejemplo, el carbón de leña es un alma viviente. El trozo de madera seca que anda rodando por la calle es una cosa viviente… Para comprender esta verdad os basta con prender fuego al trozo de madera seca o al carbón y veréis que es capaz de cocer vuestra cena o de encender una ciudad entera. Cualquier materia es por consiguiente viviente y cierta fuerza siempre descansa en ella.  Sólo basta con encontrar cómo despertar esta fuerza y esto es el principio base de la magia negra. 

       Cualquier materia, todo lo que existe en la tierra, visible o invisible tiene un carácter muy particular llamado « la especificidad de la materia » que no es otra cosa que el poder detenido por esta cosa. Por ejemplo, las flores de girasoles siempre se orientan hacia el sol; el camaleón tiene la capacidad de adaptarse a cualquier entorno imitando el color de su medio ambiente… Éste es su carácter específico. La especificidad de una joven virgen es distinta a la de una madre. Cada día de la semana posee su propia especificidad y el hecho de que el Sabbat tenga lugar el sábado y que el viernes sea considerado como un gran día para los musulmanes no es gratuito. El orden de nacimiento posee también su especificidad por lo tanto cualquier primer nacido es específicamente distinto al séptimo en el nacimiento

       Así, la combinación de varias materias puede dar nacimiento a una forma de vida. Por ejemplo, si combináis inteligentemente trozos de madera conseguiréis erigir una hermosa villa. De la misma manera, las bicicletas, los coches, los aviones etc., son una sabia combinación de algunos trozos de hierro y de caucho. Un coche es pues un alma viviente. Del mismo modo, si combináis ciertos elementos de la naturaleza según un conocimiento secreto y diabólico explotando la especificidad de la materia, podéis dar nacimiento a una fuerza invisible que manda al mundo material. Esto es la magia negra o la expresión de la materia.

        

Dos ejemplos prácticos

 

       Si intentáis separar a un grupo o dividir a los miembros de una familia; si por celos deseáis destrozar la vida de una pareja, el método es sencillo por la sabia y secreta combinación de las especifidades de varias materias incompatibles. Por ejemplo, vosotros sabéis que el gato, el ratón, el perro, la liebre, el mono y la hiena no se llevan bien. Cada vez que estos animales se encuentran, siempre hay peleas y desgarrones. Así, si combináis sus residuos o sus pelajes de cierta manera « secreta », asociadas con otros productos específicos « secretos », e incluís objetos « secretos » que pertenecieron al grupo pretendido, y si luego derramáis esta mezcla en un lugar « secreto » en el cual se reúne el grupo, seguramente, asistiréis a una explosión y al trastorno de la situación : confusión total, incompatibilidad de humor, atmósfera que se infecta, los unos se enojan sin ninguna razón aparente y la guerra estalla…finalmente, el grupo se desligará. Esto es la expresión de la materia usada para separar a parejas, amigos, familias y asociaciones. ¡Y funciona! Sólo los verdaderos cristianos que una vez tienen que levantar montañas oponen una resistencia excepcional a este tipo de ataque.  

 

       Según la explicación de un iniciado para volver a ser un brujo africano, se debe comer una pasta especial diabólica que está preparada por combinaciones secretas de un trozo de carne humana, de un camaleón, de una gallina negra, de tres murciélagos, de raíces de un árbol alcanzado por el rayo más cinco otros elementos secretos e imprescindibles que no voy a citar para no iniciar al lector a estas prácticas satánicas. La preparación de la pasta es toda una ceremonia secreta en la que se mata al camaleón por ahorcamiento mediante un cordel especial después de haber tomado sucesivamente los colores negro, blanco y rojo. La pasta se prepara en un hogar de tres piedras de manera que la tercera piedra está reemplazada por un hacha que participó en una guerra o que haya servido ya para degollar a alguien. Hay un día determinado en el que la pasta está preparada en función de la luna en el cielo… Hay hechizos que hacer durante las preparaciones y promesas que son un contrato con fuerzas espirituales. Cuando come esta pasta, después de su primer sueño, constata al despertar que ya no es la misma persona porque un instinto le permite reconocer otros brujos y ve al mundo espiritual. A partir de este momento, es capaz de coger el alma de una persona, de matarla o de hechizarla con la mirada o con un simple gesto o un movimiento de la cabeza. Un espíritu de brujería se ha implantado en usted y le da este poder espiritual y sobrenatural. Usted y sus hijos están constantemente protegidos y piensan ser invencible e inmortal. Hay varias formas de brujerías en función de los países, de las regiones, de las etnias etc., y cada denominación de brujería posee su especialidad. La magia negra no es otra cosa que una imitación perversa y una profanación de las obras de Dios.

 

Vuelta al redil

       Después de todo esto, me proporcioné un Corán en francés que leí de una vez. Empecé a querer el Islam y pensaba dar una vuelta por allí porque vi a numerosos católicos abandonar su fe para el Islam. Entre ellos se hallaban grandes intelectuales, hombres respetados. Pensaba entonces que todas las religiones eran la obra de un mismo Dios. Pero al leer mi Corán, fue profundamente turbado al constatar que el Islam y el cristianismo eran diametralmente opuestos. Citaré dos ejemplos entre muchos otros para justificarme: La Biblia enseña que Jesucristo es el hijo de Dios mientras que el Corán declara que Dios no tiene hijo. Corán 17: (105-111). La Biblia enseña también que Cristo fue crucificado y que murió para pagar el precio por nuestros pecados con el fin de reconciliarnos con Dios. En cambio, el Corán dice que Cristo no fue crucificado y que no está muerto. Afirma que una tercera persona hubiera reemplazado a Cristo en la cruz y que hubiera muerto en lugar y sitio de Jesucristo (sorate 4, versículos157-158)… Estaba luchando con estos escritos contradictorios cuando recibí la visita de un profeta que ejercía sus funciones en la renovación carismática católica. Habría venido a hablarme de parte del Señor Jesucristo. Según él,  el Señor me invitaba imperativamente a abandonar a los fetiches y a reunirme con la iglesia católica. Entonces, me acerqué para ver lo que pasaba en realidad en este grupo en efervescencia. Al observar, me di cuenta que, mejor que los protestantes, la renovación carismática católica curaba ahora a muchos enfermos, convertía charlatanes y que mujeres estériles estaban embarazadas. Los testimonios eran legión y no podían contarse. Tal manifestación de potencia, es exactamente lo que acalora mi pasión.

       Decidí entonces responder a la llamada del Señor uniéndome al grupo de oración carismática en mi religión de origen. El grupo era dirigido con mano de hierro por una señora que pasó a ser como mi madre y a quien llamaba   « mamá. »  Entonces, volví a echar a los fetiches y esto provocó una reacción por parte de los demonios. Pero « mi mamá » quien era la pastora del grupo de oración me ayudó a liberarme de estos demonios. Y durante tres días, como si un disquete estuviera pegado a mi nuca, estaba constantemente bombardeado por un solo y mismo mensaje. Por la mañana, a mediodía y por la noche, recibía  el mismo mensaje que me decía: « Es tu última oportunidad, tu última oportunidad... » Para mí, era una advertencia del Señor ya que el abandono de los fetiches provoca siempre turbaciones en el mundo espiritual y combates para librarme de su opresión. Mientras tenía la mala costumbre de volver a mis fetiches en caso de desengaños en una religión.

       Después de esta liberación, empecé a efectuar salidas con el grupo de oración en las distintas parroquias para evangelizar y apoyar la fe de nuestros hermanos católicos. Mi pasión siempre es fuerte en la práctica de los ejercicios espirituales y he vuelto a hundirme solo en los ayunos interminables y las veladas nocturnas sin tomar en cuenta, las que eran organizadas por el grupo de oración. Fui el primero en el grupo carismático en recitar una serie de treinta rosarios por día a razón de treinta minutos por rosario, lo cual da un total de quince horas de oraciones ininterrumpidas para la recitación del rosario sin contar los cantos, las intenciones, etc. Es en la renovación carismática católica que, por primera vez en mi vida, empecé a tener « visiones ». Una visión es un sueño muy corto, un flash rápido que tiene durante el rezo y que narra una multitud de cosas que se realizarán seguramente. Es el Espíritu Santo que le informa de antemano sobre acontecimientos por venir para la edificación de la iglesia… Durante los caminos de la cruz, me ocurría sollozar y llorar a lágrima viva.

       La pastora siempre me solicitó dar mi testimonio en cualquier lugar durante nuestros viajes porque mis experiencias con los Testigos de Jehová, los protestantes y las prácticas de la magia negra me daban temas de testimonios muy edificantes. Entonces di mis testimonios en las distintas parroquias, en los encuentros de alumnos de la segunda enseñanza y delante de centenares de fieles católicos quienes fueron edificados y quienes me expresaron su gratitud porque, abría sus ojos sobre las consecuencias de las prácticas de la brujería o de la magia negra… Todos estos testimonios son grabados y conservados por el grupo de la renovación carismática de mi parroquia.

       En nuestra tierra en África, cualquiera que sea la religión practicada, muchos fieles no abandonan completamente sus fetiches y sus costumbres ancestrales que sin embargo están en contradicción con las enseñanzas bíblicas. Entonces, en mis testimonios, decía a mis hermanos católicos que poseen casi todos fetiches, que consultan a los marabúes y que practican alguna forma de brujería que eran enemigos de la cruz de Cristo y que crucificaban a Cristo por segunda vez. Les decía esto: si lleváis un fetiche con vosotros; sea un anillo mágico sea una pulsera en el puño que os da éxito; que sea un fetiche disimulado en vuestra casa y que os proteja, sabed que esta cosa es vuestro dios y esta pulsera que lleváis constituye el símbolo de vuestra  alianza con este Dios. Ya que este fetiche tiene el poder de cambiar los acontecimientos de su vida dándole la preeminencia y la protección, entonces es vuestro  dios y no tiene parte en la gloria de Cristo…