Capítulo 2

 

Tentativa de explicación

 

Los números de magia

       Un mago quien se llama Toullé, oriundo de la ciudad de Bawku (Ghana) nos impresionó con sus números de magia. Entre otros milagros, cortó su lengua con una hoja cortante debajo de nuestras miradas. Entonces, la sangre brotaba  de su boca y se derramaba por todas partes. Pero él no se preocupaba por nada. Con la mano izquierda, llevaba un trozo de su lengua; con la mano derecha, llevaba la hoja que había servido para cortar su lengua; y en su boca abierta en grande, se percibía en un charco de sangre el extremo de la lengua cortada. No había cirugía plástica en los años 1980. Sobre todo en un pueblo de África. El mago utilizó el poder de los genios de África para cumplir este milagro. Estas clases de magos se llaman « guinamoris.» Cuando del mago intentó volver a pegar el trozo de lengua, fue un verdadero milagro. La lengua se soldó de nuevo como si nada hubiera pasado pero estábamos obligados a lavar la sangre derramada en la pista porque, al día siguiente las manchas de sangre permanecían en el estrado. Esta demostración de milagro tuvo lugar en los años 1980 en la pista de baile del bar de mi padre conocido bajo el nombre de « Juventud Bar » y el espectáculo era de pago. Entre los espectadores se hallaban los miembros de la comunidad cristiana de la iglesia católica de la parroquia de Tenkodogo.

       Este mago, en connivencia con los genios de África logró cortar su lengua y soldarla de nuevo sin dejar huellas. Si lo hubiese querido, hubiera podido taladrarse las manos, los pies y el costado y el resultado esperado estaría el mismo. Y entonces, hubiera sido considerado como a un estigmatizado. Esto es una prueba que demuestra que con la complicidad de los demonios, heridas abiertas y profundas pueden aparecer y desaparecer en el cuerpo humano sin que esto sea obra del Espíritu Santo. ¿Qué decir entonces de los estigmatizados de nuestras iglesias cuyas heridas aparecen, sangran y vuelven a soldarse sin dejar huella alguna? Ambos casos son análogos y por consiguiente, los mismos tipos de genios, cuando se interesan por la religión, pueden operar tales milagros a través de nuestros estigmatizados con la meta de perder a nuestras almas. Tenemos un buen ejemplo de ello en el catolicismo: el Padre Pio, este gran estigmatizado llevó sus heridas y sangró durante cincuenta largos años. Le resultaba imposible caminar porque las heridas de los pies eran dolorosas en contacto con el suelo. Además, debía cambiar el apósito de su costado derecho tres veces al día a causa de abundantes desangramientos. Pero en su muerte, todas las heridas desaparecieron instantáneamente sin dejar huella, exactamente como si nada hubiera pasado. Hay entonces similitud y posibilidad de asimilación entre las experiencias de los taumaturgos católicos y las de los magos de África. Notaremos que cuando el Cristo resucitado se presentó al pesimista Tomas, seguía llevando las marcas de la pasión (San Juan 20:27-29).

 

Las alianzas demoníacas

 

       En el evangelio de San Mateo, el capítulo ocho versículos 28 a 34 nos relata la curación de un hombre atormentado par una legión de demonios. Aquel hombre vivía en los cementerios, se desgarraba el cuerpo con piedras, rompía todas las cadenas que le ligaban y nadie se atrevía a acercarse de él.  Cuando el Señor Jesús se acercó, esos demonios le suplicaron que no les  arrojara fuera. Pidieron integrarse en los cuerpos de los puercos que apacentaban en los alrededores. El Señor Jesús se los permitió y más de 2000 puercos estuvieron invadidos por esos demonios y se arrojaron en el mar. La Biblia no nos dice lo que ha sido de estos infortunados animales  en medio del mar. Pero, aquí, estamos tratando con un tipo especial de demonios que no sólo viven en un cuerpo animal. No entraron en esos puercos para volver a salir. Quedaron en ellos porque es su nueva vivienda. Y si pueden vivir allí tienen obligatoriamente que operar un milagro de conservación. Desde la rebelión de los ángeles, fueron arrojados en la tierra y nuestros cuerpos constituyen sus nuevas viviendas. Pero si ocurre que demonios que viven en un cuerpo humano se revelan ser demonios religiosos, entonces, tenemos la suerte de tener « un santo». Después de la muerte de este santo, los demonios prisioneros de este cuerpo que, antes era su domicilio, son capaces de mantenerlo intacto. Este cuerpo será entonces considerado como incorruptible..

 

Ejemplo práctico

 

       El ejemplo siguiente es él de un cuerpo humano a punto de morirse y podría ayudar a entender el poder de los demonios: Mi padre quien animaba la coral en latín en la iglesia católica era un católico muy bueno.  Había también acumulado a muchos fetiches porque en su época, era el único medio de protegerse contra la magia negra y la brujería africana que asolaban a muchas almas inocentes. En efecto, malas personas intentaron matarle en vano. Finalmente, decían que mi padre era inmortal. Pero cayó enfermo a la edad de sesenta años y un hospital de Burdeos en Francia detectó un cáncer primitivo del hígado. Los doctores confesaron que eran desamparados ante este tipo de cáncer y le dieron tres meses por morirse. Al volver de Francia su enfermedad se agravó de tal modo que las señales de la muerte eran visibles. Sabiendo su muerte próxima, nos informó que un fetiche estaba enterrado a la cabecera de su cama, y mientras este fetiche no estaba destruido le resultaría difícil morirse. Este fetiche tenía la propiedad de mantenerle vivo cualquiera que fueran las circunstancias. El nombre de este fetiche es « kaos-yinga » en idioma moré, lo que significa literalmente « vivir mucho tiempo ». Este fetiche existe por todas partes en África del Oeste y muchos ancianos lo utilizan. Nos exhortó pues a destruir a este fetiche en el caso de que su agonía perdurara. Efectivamente, su agonía fue larga y finalmente todos estaban extenuados con asistirle. Y aunque el fetiche estuvo destruido seguía negándose a morir. Uno de nuestros primos se acordó de que un marabú había enterrado otro fetiche del mismo tipo al pie de la terraza el año en que su enfermedad se declaró. Decidimos pues cavar y destruirlo también. Sin embargo nuestro padre no había mencionado a éste. Quizás, consumido por la enfermedad se olvidó de esto. O quizás también que no le acordaba ninguna importancia. Después de haber cavado hemos encontrado al fetiche y un primo lo rompió con un golpe de pico. En el mismo instante, el padre agonizando soltó un gran suspiro. Acababa de morirse.

       Eran los demonios de este fetiche los que le mantenían en vida y ejemplos de este tipo se cuentan por miles en África. Si os cuesta creerme, informaos ante los sacerdotes y pastores africanos quienes sirven en África del Oeste y sabréis toda la verdad. Veis, si los demonios son capaces de mantener un cuerpo en vida, también tienen la capacidad de mantenerlo intacto después de la muerte. Si este cuerpo es su vivienda y templo, y si se trata de demonios religiosos que tienen sed de la adoración de los hombres, entonces, no existe otra solución para ellos que hacer de este cuerpo un objeto de culto alrededor del cual se reunirá la gente de cualquier idioma. Ya que el diablo es la causa del pecado, de la muerte y de la corrupción de nuestro cuerpo, es también capaz de volverlo incorruptible de una manera cualquiera después de nuestra muerte. Sí, el diablo es capaz de jugarse de las leyes de la naturaleza para engañar a los cristianos y alejarles del Dios verdadero. Si el diablo quiere lograr destruir a los cristianos quienes le molestan con su fe, hará mejor en presentarse en cristiano, en ángel de luz. Si la brujería busca infiltrarse en los entornos cristianos, no tiene otro remedio que tomar apariencias cristianas.

 

Magdalena de la Cruz (1487-1560)

 

       Esta religiosa franciscana recibió los estigmas y sangró durante 39 largos años. Era por consiguiente venerada como una santa durante su vida. Pero en  1543, se enfermó y declaró que sus estigmas no eran obra de Dios. Admitió que sus heridas (estigmas) eran auténticas pero que más bien las causó el diablo (Acta sanctorum). Entonces se calificó a sus estigmas « estigmas diabólicos » y la inquisición católica la encarceló durante 17 años en una cárcel franciscana hasta su muerte. Para esto, el papa Benedicto 14 redactó un guía que ayuda a reconocer los verdaderos estigmas. Esto es una prueba para la Iglesia de que el diablo está implicado en este asunto de estigmas. Por mi parte, esta religiosa franciscana es una pionera de la fe cristiana porque fue la primera en revelar el origen diabólico de los estigmas. Otros estigmatizados detectaron seguramente la implicación del diablo en esta experiencia dolorosa, pero la interpretaron mal. Quizás también que, para evitar el ridículo y la  burla cruel de los hombres, eligieron guardar el silencio con riesgo de arreglar este asunto directamente con Dios. Esta buena religiosa quien vivía en un convento no obtuvo los estigmas como consecuencia de una vida de disolución como la prostitución o la embriaguez. Fue el recogimiento y la práctica intensa del catolicismo que le provocaron esos estigmas. Esto demuestro que hay peligra en la práctica exacerbada del catolicismo.

 

       Todos los estigmatizados sin excepción alguna sufren ataques demoníacos y están torturados por las fuerzas del mal. ¿Por qué esto? En mi opinión, es porque el diablo eligió domicilio en su cuerpo. Como prueba: ¿cuántos fieles servidores del Dios altísimo afirmaron ya haber sido constantemente atormentados por los demonios? Ninguno. Citad todos los apóstoles, todos los profetas, todos los reyes, todos los patriarcas y veréis que ninguno de ellos fue atormentado por el demonio cuando su vida está ordenada con el Eterno. Pero cuando se encuentre en el antro del diablo, será presa de los demonios.   

 

       Los estigmas del Señor Jesús y del apóstol Pedro fueron provocados par los clavos que taladraron su carne, hendieron sus tendones, y rompieron sus huesos durante la crucifixión. En cambio, los estigmatizados de nuestro tiempo reciben sus heridas a consecuencia de una visita de la Virgen María o por un ángel que les proyecta un haz luminoso. Se plantea aquí un problema de autenticidad. Asimismo, cuentan que cuando están atormentados por el diablo es la Virgen María quien viene a ahuyentar al diablo y les conforta. Sin embargo, en su vida, la Virgen María no ahuyentó a ningún demonio. ¿Por qué se encuentra ahora en el centro de todos esos fenómenos?

 

Los sufrimientos y la muerte de los visionarios

       Los detalles que llamaron mi atención se encuentran también en el hecho de que los visionarios católicos sufren mucho,  pierden mucha sangre y en general mueren de enfermedades. Bernadette Soubirous murió de tuberculosis y asma, Jacinta y Francisco murieron de neumonía y de tuberculosis, la hermana Faustina murió como consecuencia de enormes sufrimientos físicos, Jean-María Vianney cuenta que durante 30 años, fue objeto de ataques demoníacos tales como ruidos extraños, amenazas, objetos que fueron arrojados sobre él, además, padecía de reumatismos, fiebre, fuertes dolores de cabeza, dolores de muelas etc. que acabaron por llevarle. Teresa N. sufría entre otras cosas de convulsiones, de ceguera, de parálisis y de ensordecimiento. El Padre Pio  relata haber sido varias veces torturado por los demonios.  El santo Cura de Ars narra haber sido constantemente atormentado por el demonio, santo Gemma Galgani dice haber estado gravemente peleado por el diablo durante la oración de la noche; santo Francisco de Asís durante su paso por Roma estuvo peleado por un grupo de demonios y estaba casi muerto... (2,3,7). Cualesquiera que sean las explicaciones dadas por la Iglesia, no dejaré de subrayar que ningún profeta, ningún patriarca, ningún apóstol del Señor Jesús, ningún cristiano de los tiempos apostólicos murió en las condiciones arriba enumeradas. Murieron con el peso de los años o rechazados por este mundo. Ninguno de ellos estuvo jamás torturado por el diablo. Si el Dios Santo opera milagros a través de un hombre, el demonio no puede torturarle. Pero cuando el Espíritu de Dios abandona a un hombre porque Dios lo hubiera rechazado, entonces los demonios pueden tomarle en rehén. Fue el caso del rey Saúl (1Samuel 16 :14).

 

       Las heridas que llevan los místicos de la iglesia católica así como todos los sufrimientos que padecen se llaman « sufrimientos co-redentores ». En este caso, ¿por qué la Virgen María no llevó estigmas en su vida? Esto hubiera sido justo ya que lleva el título de co-redentora en la iglesia católica.

 

       Nuestros famosos estigmatizados o los cuyo cuerpo permanece intacto después de la muerte y que operan milagros hubieran recibido esos dones sobre la base de las apariciones de María o de Jesucristo. Sin embargo, ninguno de los que caminaron que Jesucristo y que le tocaron, ninguno de los a quienes apareció después de la resurrección llevaron estigmas. La famosa María de Magdala fue el primer testigo en observar al cuerpo glorioso del Señor resucitado. Corrió para besarle y el señor le dijo: « no me toques porque aún no he subido hacia mi padre... » ¿Llevó los estigmas? No. Si los estigmas con los grandes sufrimientos que les acompañan vinieran de Dios, entonces todos los apóstoles deberían experimentar esos mismos fenómenos y hoy ese fenómeno no plantearía problema alguno para el mundo cristiano.  

 

Los estigmas del apóstol Pablo

 

       El apóstol Pablo a quien Jesucristo apareció en la carretera de  Damasco nunca llevó los estigmas como algunos lo pretenden. Si hubiera sido estigmatizado, le habría resultado imposible efectuar andando estos grandes viajes misioneros a través del vasto imperio romano. Sabemos esto a través la experiencia del Padre Pio porque las heridas de los pies le impedían andar.  Asimismo, cuando Myrna Nassour, la actual estigmatizada de Damasco en Siria recibe sus estigmas, guarda siempre la cama porque atraviesa enormes sufrimientos. Son heridas dolorosas que niegan a los pies cualquier contacto con el suelo. En cambio, el apóstol Pablo llevó las cicatrices de los suplicios que le fueron infligidos por los oponentes a la fe cristiana. Estas cicatrices son también estigmas según la explicación del Larousse porque la palabra estigma significa también « cualquier marca dejada por una llaga.» Éstos son distintos de las profundas heridas de nuestros místicos. Aquí está el testimonio del apóstol: 

- Judíos vinieron de Antioquía de Pisidia y de Iconium. Ganaron la confianza de la muchedumbre, arrojaron piedras contra Pablo para matarle, luego, le arrastraron fuera de la ciudad porque pensaban que estaba muerto (Hechos 15:18-19)

- Pablo y Silas, después de haber estado peleado a latigazos fueron arrojados en la cárcel de Felipe. Pero a medianoche, cuando cantaban las alabanzas del Eterno, de repente hubo un violento terremoto que sacudió las fundaciones de la cárcel y todas las puertas de ésta se abrieron y las cadenas de los prisioneros se desataron. Y él (el carcelero), tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.  (Hechos 16:25-33)    

- De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado...( 2 corintios 11 :24-25) ;

- …porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús (Gálatas 6 :17)…Tantas pruebas que demuestran que los pretendidos estigmas del apóstol Pablo no son nada más que las cicatrices recibidas durante los numerosos malos tratos enumerados arriba.

La confusión

       La similitud de las experiencias místicas de los taumaturgos católicos nos impide identificar con precisión a los actores escondidos detrás de esos fenómenos. ¿Tratase de ángeles rebeldes de Dios o de sus buenos ángeles?  Por una parte, tenemos ángeles de Dios quienes proyectan haces luminosos en los cuerpos de las víctimas para hacer aparecer los estigmas. Es una experiencia muy dolorosa que hace desfallecer a las víctimas. Después de esto siguen los desangramientos, las enfermedades, los ayunos etc. Sólo hay sufrimiento puro y dolor. Por otra parte, tenemos todavía a otros ángeles de Dios quienes también torturan a nuestras víctimas por palizas prolongadas, objetos están arrojados sobre ellos, pesadillas, ruidos extraños, etc. En ambos casos, ningún grupo de ángeles actúa mejor que otro porque todos provocan dolores y sufrimientos. Entonces son asimilables. Si tiene que pronunciar un juicio sin prejuicio por una iglesia, hablando de los ángeles caídos de Dios, no puede excluir la permanente posibilidad de un engaño porque se revelan siempre con una falsa identidad cuando intentan engañar. Demonios que llevan un doble abrigo y que juegan una política con dos caras. Por consiguiente, el fenómeno de estigmatización o de incorruptibilidad del cuerpo se revela claramente ser una de sus supercherías más logradas.

Notas importantes

 

¿Hubo estigmatizados antes de la era cristiana?

       Siglos antes del nacimiento del cristianismo, queda relatado que un hombre de origen griego y sacerdote de una divinidad pagana hubiera llevado también estigmas. Se llamaba Epiménides de Cnosos. Practicaba la maceración y el ayuno intenso y vivió 57 años en una cueva destinada a los dioses de los misterios cretenses. Él también leía en el pensamiento, predecía el futuro, cumplía milagros y poseía el don de ubiquidad exactamente como los místicos de la iglesia católica. Este testimonio antiguo de tres siglos antes de Jesucristo, que nos fue contado por el compilador bizantino Suidas, él también, citando un autor antiguo llamado Sosibius, es una prueba notoria de que la estigmatización está vinculada a los ayunos y recogimientos intensos y no es obligatoriamente un don del Dios de Abraham. (8).

El casamiento espiritual

                            Durante su estancia en la tierra, por su propia voluntad, el Cristo Jesús no se casó con una mujer. Sin embargo, ni las Santas Escrituras ni la ley judía se lo impedía. Ningún pasaje bíblico y ningún documento histórico fiable revelan que se haya casado. La película sobre la última tentación de Cristo así como el libro sobre el código Da Vinci son vulgares mentiras. Mejor aún, nuestro redentor Jesús de Nazaret nos enseñó claramente que los cuerpos resucitados no se casan porque son como los ángeles del cielo. Leemos: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios. Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo  (San Mateo 22 :29-30). Jesucristo siendo él mismo el primer cuerpo resucitado, huelga decir que no puede contradecirse y por consiguiente no se casará. Sin embargo, las mujeres estigmatizadas de la iglesia católica (santa Catalina de Siena en 1367, Santa Catalina de Ricci en 1542) revelan que estuvieron casadas con el Señor Jesucristo en presencia de la Virgen María y de algunos santos. Dicen que llevan su anillo de entrega en oro o en diamante que sólo las casadas pueden ver. Está entonces claro que estos estigmatizados se casaron y que su esposo les da el poder de operar milagros. Pero a qué Jesús se casaron? Al verdadero Jesús o al falso Jesús que son demonios religiosos?  Se os dejo juzgar. En lo que me concierne, sé por experiencia que cualquier casamiento espiritual es satánico porque sólo los ángeles rebeldes de Dios (los demonios) pueden violar esta ley de Dios para casarse con las mujeres de la tierra.

                            Desde el siglo 19 se puede enumerar un millar de casos (300 estigmatizados y 700 cuerpos incorruptibles) en la iglesia católica. (1,2) En este estudio, sólo consideré a una decena de casos. Pero si hacéis investigaciones serias y profundas en la vida de los santos del catolicismo, y cuando comparáis el resultado de estas investigaciones con la Palabra de Dios, descubriréis un número infinito de hechos que os sorprenderá y que trastornará completamente vuestra fe católica.

                      Antes de concluir, citaré dos pequeños ejemplos más que ayudarán en reflexionar sobre estos fenómenos que se quieren cristianos. Se trata del caso de San Denis. Este hombre habría sido el primer Obispo de París en 250. Decapitado bajo orden del cónsul Fescennius, se habría levantado para coger su cabeza en su mano y encaminarse hacia el cementerio (7). Una escultura de principios del siglo XV relata este acontecimiento (19). ¿Habéis visto ya fenómeno semejante en toda la historia del cristianismo? Citaré también el caso de hermana Lukardis d’Oberweimer (1276-1309) quien fue una estigmatizada poco común y cuyo caso sólo fue conocido del publico en 1899 merced a los archivos (Analecta) de los Bolandistas. Durante dos años seguidos, golpeaba con violencia la palma de su mano mediante su dedo (el mayor) y el ruido ensordecedor que resultaba de ello era semejante al de un martillo que golpeaba un yunque. El ejercicio volvía a repetirse dos veces al día a la misma hora: las seis y media. Algunos años más tarde, los estigmas aparecieron. De día como de noche, echaba a correr con tanta velocidad que incluso a los hombres más robustos  les costará alcanzarla. A veces, corría todo recto, a veces corría en círculo. Cuando estaba encerrada en una casa y no podía correr, entonces, se chocaba violentamente contra las paredes. Había también unos días en los que, acostada, daba vueltas sobre sí-misma durante largo tiempo como una carne al espetón que está asando en el fuego. A veces, mientras estaba tumbada, la encontraban en una postura rara “apoyo extendido invertido”: su cuerpo se levantaba verticalmente, los pies arriba y permanecía en esta postura durante horas, sólo apoyada en su cabeza y un hombro (7)… Cada uno podrá analizar estos hechos según su grado de instrucción y siguiendo su fe. Por mi parte, pienso que todo eso es obra de los demonios religiosos. Incluso profundizo la reflexión hasta decir que los demonios religiosos que operan en aquellos estigmatizados habrían participado en la crucifixión del Señor Jesús y resultaron afectados por ello. Tal vez es por esta razón que repiten incansablemente la escena de la crucifixión sobre nuestros estigmatizados. Cristo padeció una vez por todas. El sufrimiento co-redentor en mi opinión es una aberración.

   

Conclusión del capítulo

·    Considerando el hecho que ningún patriarca, ningún rey, ningún profeta de los tiempos bíblicos nunca llevó estigmas y nunca ha sido descubierto intacto mucho tiempo después de su muerte;

·    Considerando el hecho de que ni los apóstoles del Señor Jesucristo, ni los primeros cristianos experimentaron el fenómeno de estigmatización y de la incorruptibilidad del cuerpo después de la muerte;

·    Puesto que el Dios de gloria en la persona de Jesucristo no mencionó ni confirmó  tales fenómenos durante su estancia en la tierra;

·    Tomando en cuenta el hecho de que el fenómeno es puramente católico y no afecta a todas las iglesias cristianas o evangélicas; 

·    Dada la cantidad de sangre que se derrama durante estas experiencias místicas y;

·    Dados los ataques demoníacos y los sufrimientos horribles que padecen estas víctimas; de común acuerdo con mis invitados invisibles, llego a la conclusión sin equivocarme de que:

Los fenómenos de estigmatización y de incorruptibilidad de los cuerpos de los santos de la iglesia católica no son bíblicos, menos aún cristianos y por consiguiente no llevan la firma del Dios de Abraham. Sus orígenes son diabólicos y revisten la forma de brujería moderna más grave.

          El Señor me lo reveló, la Biblia lo confirmó, la observación empírica y la razón humana testimonian de la rareza del fenómeno. ¿Qué les parece? No quisiera sacar conclusiones apresuradas del momento, pero hay que reconocer que : nada más que el carácter diabólico de los cuerpos incorruptibles y de los estigmatizados me obliga a sugerir que mi carísima y queridísima iglesia católica no es una iglesia cristiana. Hemos abrigado demasiados demonios religiosos y nos han conducido lejos de las verdades bíblicas y cristianas. Ya es tiempo de reaccionar.